Plan de desarrollo personal.

¿Alguna vez te has planteado objetivos al comenzar el año nuevo? ¿Haz elaborado un plan de desarrollo personal?

¿Y alguna vez has sentido que se había terminado el año y quizás te habían quedado demasiados sin cumplir?

Esta vez lo lograrás, ya no dirás estar demasiado ocupada, ni manifestarás estar con falta de energías, que si ahora las vacaciones de semana santa, que si ahora las de verano… total que no llegue el final del año y no tengas hecho ni la mitad de la mitad de lo que  propuesto a hacer.

Dando un paso.

Pero hoy estas a punto de  dar un paso más, y realmente conseguir los objetivos personales. Y para ello tendrás que tener un plan que funciona.

Tú cerebro tiende a enfocarse en aquello en lo que pensamos.

Tú objetivo tiene que depender de voz mismo, y no de los demás.

Si trabajas sobre metas concretas, obtendrás resultados concretos.

Apoyo de terceros.

Un observador externo debería ser capaz de verificar sin lugar a dudas si has conseguido el objetivo o si aún no está completo.

Aunque ajustes tu objetivo, no seas demasiado dura contigo misma, porque si no, en el momento en que falles, te pueden entrar ganas de tirar la toalla.

Tu objetivo tiene que ser retador pero alcanzable. Y responder la pregunta

¿para qué quiero yo este objetivo?

Identifica que recursos tienes y cuales necesitarás.

¿Tu situación actual te aporta un beneficio?.

En lo que tienes ahora, hay algo que consideras que es bueno para vos. Si no, si fuera 100% nocivo, no lo harías.

Por ejemplo, fumas para relajarte. O comes comida poco sana porque está muy rica.

Hasta en el mayor de los autosabotajes hay una intención positiva detrás. Por ejemplo, no creer que te merezcas el éxito.

Para cambiar tu situación tienes que encontrar una manera de mantener esa intención positiva.

Por ejemplo si fumamos para relajarnos, y dejamos de fumar, nos puede entrar ansiedad. Con lo que volveremos a fumar, o comeremos compulsivamente para calmar esa ansiedad, y engordaremos.

No permitas que la montaña te asuste.

Si te lanzas a emprender y en los primeros meses vez que no ingreso nada, puedes tender a abandonar rápidamente el emprendimiento y volver a buscar trabajo por cuenta ajena, o obsesionarte demasiado con los ingresos, por ejemplo intentando hacer ventas agresivas que puedan molestar a tus clientes.

Tómate un momento para pensar qué tiene de bueno la situación actual y cómo puedes mantenerlo, una vez que te lances  por tu objetivo.

Por ejemplo, para calmar la ansiedad de dejar el tabaco puedes recurrir a chicles de nicotina, o aún mejor a técnicas mentales como la meditación o la hipnosis de tabaquismo.

Antes de lanzarte a emprender puedes o bien crear un colchón económico holgado, o empezar con un proyecto paralelo a tu situación actual, para que el no ingresar dinero al principio no te quite el sueño.

Es importante tener en cuenta cómo va a afectar el objetivo (tanto el perseguirlo, como el conseguir los resultados finales) al conjunto de nuestra vida.

La pregunta que te  harás será: el perseguir este objetivo y el obtener los resultados finales, ¿cómo va a afectar a mi vida? ¿cómo va a afectar a mi entorno, a mi familia o a las personas que me rodean?

Una vez que tengas claros todos los puntos anteriores, tendrás un objetivo bien definido y planificado, y podrás poner manos a la obra. No obstante, hay una clave más que es muy útil a la hora de conseguir que todo esto funcione:

Revisión.

¡Revisa tus objetivos!

Cada cierto tiempo revisa tu plan de desarrollo personal y comprueba si lo estas logrando, así también identifica que falta para lograrlo.

Neetwork Business School

De nada sirve saber cómo planificar metas si no te pones a planear ya mismo.

Te invito a sumar a tu plan de desarrollo personal la lectura de emprendimiento que contiene esta web sobre como empezar tu negocio, si estas en el mundo de manicuria.

Recuerda que el conocimiento sin práctica sirve para más bien poco, así que manos a la obra.

Autor:HFacil